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LIBRO LA VIDA DE JESUS DE NAZARET, EL MAESTRO DE GALILEA.( SEGUNDA PARTE LA JUVENTUD ) POR WILLY HAMEL D.

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La juventud  de Jesús

La juventud de Jesús fue la de un joven perfectamente  normal, el crecía día a día en sabiduría hasta llegar a ser  un joven sano alegre, amable   lleno de sabiduría, un joven  y servicial, su vida era un ejemplo y una bendición a todos  los que le rodeaban.

Jesús era un joven sencillo, callado, trabajador, se pasaba  el día  ayudando a  su madre en casa  o  también ayudando a  su papá José  en  su trabajo como carpintero o muchas veces  pastoreando el pequeño rebaño que poseían  en las colinas cercanas a Nazaret.

Jesús tenía una vida sencilla, era un joven que  pasaba varias horas en la soledad, haciendo largos paseos…orando  y  meditando, leyendo las Escrituras. Nutriendo  su alma y su espíritu con la palabra de Dios.

Todos lo conocían por ser un joven  respetuoso, amable y  servicial, además  el era  un joven   tranquilo que jamás se metía en  problemas, su vida era una bendición para  sus padres y  para  todos los que le conocían, era un buen hijo, cariñoso  con sus padres y abuelos, cariñoso con los  niños de la familia.

Jesús destacaba en sus estudios, sus padres y maestros  estaban  muy felices por   su brillante   inteligencia y por su dedicación a los estudios y en especial  por su excelente  comportamiento. Todos pensaban que Jesús llegaría  a ser un gran líder en Israel, un gran maestro  Rabino, que enseñaría la palabra de Dios con amor y con fidelidad.  Jesús se llevaba muy bien con sus compañeros, el los  ayudaba en  sus tareas, era  generoso y sabia compartir, no era un joven egoísta que no sabía ayudar a sus compañeros.

 Además  el joven Jesús  no hacia preferencias,  se  reunía  con  ricos y pobres, con nacionales y extranjeros, con los hijos de sencillos artesanos, como de mercaderes ricos de la zona,  el no era un joven  interesado en ser amigo solo de los ricos.

Cuando Jesús  tenía algún dinero,  ganado en la pequeña carpintería de su padre,  el lo compartía alegremente con los más pobres. El  era muy generoso y bueno y  hacia siempre buenas obras, ayudaba a las viudas y a los huérfanos, a los  paralíticos, lo hacía de manera sencilla y en silencio Jesús nunca hablaba de las buenas obras que hacía.

 Jesús era un  joven  sano y alegre,  siempre  tenía una palabra ingeniosa que hacía reír a sus padres y a sus amigos, era un joven muy  agradable y simpático  era  bueno  conversar y pasar un tiempo  con Jesús. Jesús era muy  atento y  respetuoso de las jovencitas que le rodeaban. Siempre  las trataba con  gran respeto y amabilidad. No había malicia en El.

Jesús como hijo bueno y dedicado  siempre colaboraba a sus padres  y cuidaba  del pequeño rebaño que tenía la familia. Además si alguien de la familia  enfermaba, Jesús lo visitaba y hacia  oraciones por su salud. El siempre estaba preocupado por el bienestar  de sus seres queridos y oraba fielmente por  cada uno de ellos. Todos podían ver que cuando Jesús oraba, el enfermo  mejoraba rápidamente. Veían que la mano de Dios estaba con El.

 Su madre  le había contado a Jesús   todo lo que sucedió  antes y en el día  especial de su nacimiento, la  visita  del ángel Gabriel,   las profecías que habian sido dadas , la visita de los pastores, de los reyes magos. Y que él era enviado  para tener una misión especial para bendecir a  su nación y al mundo.

 Jesús se preguntaba  cómo se llevaría a cabo  los planes específicos de Dios para su vida, además el oía muy claro  una    fuerte voz interior, cuando  estaba tranquilo  meditando en las montañas mientras veía las ovejas pastar.

Esa voz decía… ERES MI HIJO AMADO, ERES MI SIERVO  ERES MI  AMADO MI ESCOGIDO..SIEMPRE TE SOSTENDRE,  SIEMPRE  TE  GUIARE Y TE AYUDARE  TE SOSTENDRE CON MI DIESTRA PODEROSA… y muchas palabras semejantes a estas. Cuando leía las sagradas Escrituras, Jesús sentía que había palabras que se dirigían directamente a El y bellas promesas…esas palabras le animaban mucho y lo consolaban grandemente.

Una de las  grandes promesas  que Jesús  atesoraba en su corazón era la Jeremías en el capitulo 1..

Jer 1:4  Y vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo:  1:5  Antes que yo te formara en el seno materno,  yo te conocí, y antes que nacieras, te consagré, te puse por profeta a las naciones. (para ser mi profeta) 1:6  Entonces dije: ¡Ah, Señor DIOS! He aquí, no sé hablar, porque soy  muy joven. 1:7  Pero el SEÑOR me dijo: No digas: "Soy joven", porque adondequiera que te envíe, irás, y todo lo que te mande, dirás. 1:8  No tengas temor ante ellos, porque contigo estoy para librarte--declara el SEÑOR. 1:9  Entonces extendió el SEÑOR su mano y tocó mi boca. Y el SEÑOR me dijo: He aquí, he puesto mis palabras en tu boca. 1:10  Mira, hoy te he dado autoridad sobre las naciones y sobre los reinos, para arrancar y para derribar, para destruir y para derrocar, para edificar y para plantar. 1:17  Tú, pues, ciñe tus lomos,(esfuérzate) levántate y diles todo lo que yo te mande. No temas ante ellos, no sea que yo te infunda temor delante de ellos. 1:18  He aquí, yo te he puesto hoy como ciudad fortificada, como columna de hierro y como muro de bronce contra toda esta tierra: contra los reyes de Judá, sus príncipes, sus sacerdotes y el pueblo de la tierra.1:19  Pelearán contra ti, pero no te vencerán, porque yo estoy contigo--declara el SEÑOR-- para librarte.

Estas palabras eran como  una luz maravillosa que iluminaban  su mente y corazón y le daban  fuerza  y gran  aliento en los momentos difíciles que tenía que pasar.

Esas hermosas promesas, Jesús  las había escrito y en un librito y siempre  las leía y las meditaba cuando paseaba por las verdes  colinas que rodeaban su pueblo.

 Jesús también  empezó a descubrir los dones especiales que Dios le había dado…al ver sufrir a los enfermos, una profunda compasión se apoderaba de él  y lo levaba a imponer las manos  y  los enfermos  muchas veces eran sanados. Esto era algo muy  secreto  y  solo su mamá y su papá sabían de estos milagros …además  Jesús oía claramente  la voz de Dios  y a veces sabia claramente lo que iba a suceder.  Jesús tenia  visiones, sueños y muchas  revelaciones especiales que su Padre Dios le daba en las horas de soledad allí  en el  desierto mientras paseaba viendo rebaños de ovejas.

Jesús era un joven muy   amable y  era muy respetuoso  de las autoridades superiores, de sus queridos padres, de  sus maestros, de los rabinos, Jesús nunca fue un joven rebelde y orgulloso el era verdaderamente manso y humilde de corazón. El se ganó el respeto y el aprecio de todos los que tenia autoridad sobre el. Todos sabían que Jesús llegaría ser un instrumento poderoso y especial de Dios para bendecir a toda la nación.

Los compañeros de Jesús lo apreciaban grandemente  y lo buscaban como consejero.El se había ganado el respeto y la admiración de muchos jóvenes, y aun personas mayores lo buscaban para qué Jesús ore por  ellas. El siempre daba un consejo acertado a las  diferentes situaciones y problemas…así que muchos de su familiares y amigos lo buscaban. Además Jesús era muy reservado, el siempre oía atentamente  a las personas  luego oraba a Dios y   daba un consejo  y después  no lo contaba a nadie. Jesús era  fiel y digno de confianza.

Jesús andaba siempre en amor y en perdón, el no era un joven rencoroso,  el sabia perdonar a las personas que le hacían  algún mal,   sabía pasar las ofensas  por alto.  No era un joven  pleitista, ni era violento ni agresivo,  no era amargado. Era un joven lleno de  bondad y de  paz. En esa edad en que muchos   jóvenes descubren el alcohol y  las mujeres  y algunos de sus amigos empezaron  a embriagarse, Jesús se mantuvo íntegro, el nunca cedió a las tentaciones, nunca se contaminó, el hablaba con seriedad y madurez a sus  compañeros, los hacía reflexionar y  les decía que no era necesario el alcohol para divertirse, que había muchas   maneras lícitas de  divertirse sin recurrir al alcohol y que deberían respetar a las jovencitas, tratarlas con pureza y sin malicia. Jesús  influyó positivamente en muchos de sus compañeros y en otros jóvenes.

Jesús   amaba a los niños y disfrutaba de su compañía, Jesús  siempre estaba rodeado  de  muchos niños, era como si tuviera una gracia  especial para atraer a los más pequeños,  Jesús jugaba siempre con ellos y reía y se divertía  al compartir  con ellos ,  les contaba hermosas  historias , sus sobrinos y los hijos de sus amigos  siempre preguntaban por  Jesús y  en las  fiestas Jesús se ponía a jugar con los niños y hablarles del Padre celestial y contarles las  parábolas del reino de los cielos.

En ese tiempo muchos  jóvenes que deseaban un cambio y que su nación fuera liberada del  pesado yugo romano, se unieron a líderes rebeldes llamados sicarios, quienes  se iba a vivir al desierto,  escondidos en cuevas y allí se entrenaban para usar armas y  desde allí planificaban y dirigían ataques   contra las fuerzas romanas. Sin embargo   los romanos   tenían   mucho  poder  y  sus tropas de soldados bien entrenados y disciplinados  controlaban todo Israel y toda Asia con firmeza. Ellos no admitían  rebeliones y  reprimían  con dureza y crueldad extrema  a estos  grupos  rebeldes y si eran apresados los crucificaban  sin piedad. Después  de haberlos  torturado aplicándoles el suplico de los azotes. Tratar de enfrentar con las armas, y con jóvenes  mal entrenados  a las poderosas  fuerzas  romanas simplemente era un acto de desesperación suicida.

Jesús vió  con dolor  que algunos   de sus  amigos, incitados por  líderes  rebeldes y radicales,  decidieron  unirse  a esos grupos de  rebeldes  sicarios  y se fueron al desierto a  preparase para luchar contra las fuerzas romanas.  Era una medida inútil y  desesperada. Jesús  sabía  que ese no era el camino   que llevaría a la libertad de Israel, que Dios tenía un plan   especial para libertar a su amada nación. Y no era el  camino de la violencia. Sino el camino  del arrepentimiento y del amor.

 Jesús  también fue nombrado ayudante  principal  del  rabino de la sinagoga, quien era  anciano y  quien  lo apreciaba mucho. A Jesús   se le  invitaba  a leer las Escrituras de  la Torah, le invitaban a  hacer  las oraciones. Jesús colaboraba  enseñando a los niños pequeños.

Jesús era un maestro muy  querido por los niños a quienes les contaba  bellas historias, todos al oírlo   hablar, con tanta gracia y sabiduría,   decían que Jesús era  un gran maestro.

 En esos  días  hubo una gran conmoción, llegó la noticia  a las aldeas de Galilea, decían  que   un gran profeta de Dios estaba predicando en el desierto de Judea cerca  de  las tranquilas márgenes del rio Jordán.   Era   Juan el Bautista, el querido primo  de Jesús. Dios estaba usando  con poder   a este  joven,  quien  con valor y denuedo predicaba la palabra de Dios a las multitudes. Su fama se extendía por todo Israel y miles  salían al desierto a oír las buenas  noticias y  se arrepentían de sus pecados  y se  volvían  a Dios.

Juan  anunciaba que el  Mesías   libertador  estaba viniendo, que la gente debía volverse a Dios y preparar sus corazones para recibir al Mesías a   aquel  siervo fiel  que traería  la  salvación  y restauración a Israel…esas eran muy buenas noticias y multitudes acudían  a oír a este   ungido siervo de Dios. En busca de esperanza y paz para sus almas.

Muchos contaban que, al oír a Juan, sus palabras penetraban  en el  corazón como flechas ardientes de fuego y  así  convencidos se habían postrado, pidiendo perdón a Dios con lágrimas. Miles se estaban convirtiendo a Dios, entregando sus vidas al Señor. Muchos que eran  hijos malos y rebeldes  volvían a sus hogares a reconciliarse con sus padres, después de haber oído al profeta Juan quien predicaba  en el desierto con una poderosa voz y  lleno del Espíritu de Dios. Muchos se entregaban a Dios para servirlo y se hicieron  seguidores de Juan, especialmente jóvenes que estaban  muy entusiasmados con  las   enseñanzas del joven profeta Juan. Que traían esperanza a los  corazones  sufridos de los hijos de Israel.

Después de 400 años de silencio  Dios había enviado un gran profeta a Israel, un profeta que clamaba como un león en medio del desierto, que hablaba sin temor, lleno de la autoridad y la unción de Dios. La gente estaba muy emocionada, quizás ya había llegado la hora de la liberación de Israel. Quizás el Mesías  tan esperado… el hijo de David, el gran libertador, la esperanza de Israel  estaba llegando!

 Multitudes  venían de Jerusalén y de toda Judea confesando y dejando sus pecados y malos hábitos y bautizándose  con Juan en  las aguas  tibias del rio Jordán.   Esta gran noticia conmocionó a la aldea de Jesús y  en especial a  sus  familiares y había  una gran expectativa  en ellos. María en el fondo  de su  corazón  temía, pues sabía que  algo grande iba a acontecer en la vida de  su amado hijo Jesús, que el día de   su manifestación al pueblo de Israel  se acercaba…

Los líderes judíos, los  fariseos  que vivían en Jerusalén y los principales sacerdotes  también estaban conmocionados  por la predicación de Juan.  Sin embargo ellos  no deseaban ningún cambio, a ellos les convenía que las cosas se mantuvieran tal como estaban pues tenían un buen convenio con los romanos y no deseaban que nada ni nadie cambiara  su situación. Además gozaban de privilegios y tenían  un gran negocio con el templo de Jerusalén. Y gracias a las ofrendas y diezmos del pueblo  habían obtenido  grandes riquezas. A los líderes fariseos no les interesaba la llegada de ningún profeta ni ningún  Mesías  libertador que cambiara el estado de las cosas. Y estaban dispuestos  a hacer cualquier cosa para acallar   a Juan para evitar  que siga profetizando y anunciando  los grandes cambios y la venida de un Mesías libertador.

Jesús,meditando en las verdes colinas  de Nazaret    también  sentía que se acercaba la hora de que iba suceder algo grande   en su vida…que la misión para la que se había  preparado por más de 30 años iba a  empezar, que el tiempo de manifestar la gloria de Dios estaba llegando.

Jesús pasó más tiempo  a solas en los campos, orando, meditando y ayunando y  buscando  la dirección de su padre Dios, preparándose física, mental y espiritualmente para la enorme misión que tenía por delante.

Dios les da misiones especiales a sus hijos…misiones importantes que ayuden a cambiar naciones y aun  a cambiar  el mundo, pero los hijos  de Dios deben ser diligentes  y  prepararse ayunando, orando,  buscando a Dios con todo su ser y  meditando la palabra de Dios. Buscando  la guía y dirección de Dios.

Las misiones de Dios están preparadas para   cristianos preparados. Aquellos  que como los atletas  se han preparado diligentemente   física, mental  y espiritualmente para cumplir con éxito  las misiones de  Dios. Aquellos que  están bien alimentados y nutridos  con la palabra de Dios, el verdadero alimento espiritual, y que  están fuertes y  llenos del Espíritu Santo  y llenos del poder y de  la sabiduría de Dios.

Un cristiano  para ser vencedor  debe estar lleno de dos cosas, lleno de la sabiduría de Dios, esto se logra meditando diariamente  las escrituras y siguiendo sus sabios consejos, y debe estar  lleno del poder, de la Unción del Espíritu santo esto se logra ayunando y orando.

 Los padres  de Jesús  también  presentían que la hora de partida de su hijo se acercaba y que ya no lo  tendrían más en casa así que ellos, como fieles  siervos de Dios e intercesores, oraban  por su amado hijo… oraban que Dios, el padre celestial  lo guiara, lo iluminara, lo llenara de paz y de su Santo Espíritu  y  le diera mas sabiduría  e inteligencia espiritual  para agradarle en todo y hacer  lo recto  delante de Dios. Oraban que  Dios le diera una protección especial, que lo libre del mal  y que mande sus ángeles  para que lo protejan  de día y de noche de todo mal.

La partida  de Jesús no sería fácil  para Jesús, ni para  sus padres, tampoco para los niños que tanto lo querían. Aunque el deseo más grande de sus padres era que Jesús no se fuera de la casa, estaban conscientes que su hijo tenía una  gran misión, un llamado especial de Dios y que debería salir para cumplir con la voluntad de Dios. Ellos tuvieron que  orar con lágrimas y decir… Padre celestial  no se haga nuestra voluntad sino la tuya, encomendamos  la vida de nuestro hijo en tus manos, sabemos  que las manos tuyas guardan mejor que   nuestras manos humanas.

JESUS ESTABA PREPARADO FISICA , MENTAL Y ESPIRITUALMENTE

 Jesús a los treinta años    destacaba entre los demás jóvenes de su aldea. Jesús  había crecido estaba en la  plenitud de su juventud era  un joven alto  y fuerte y tenia siempre una gran sonrisa en los labios  era  amable   y gentil con los demás…   

Tenía una muy buena salud,  y  una gran condición física pues se había preparado   comiendo  alimentos saludables, haciendo ejercicios,  su salud  era inmejorable,  podía hacer largas caminatas bajo el calor del desierto.

 También  Jesús se había preparado   intelectualmente, el  era un joven muy  inteligente  y brillante, conocedor  de las Escrituras y de las promesas de la palabra de Dios. Jesús  sabía de memoria muchos pasajes  y sabía explicarlos de  manera  clara y comprensible usando hermosos ejemplos y  palabras sencillas.

Jesús  era un joven  sereno, tranquilo y alegre, siempre tenía una palabra  de ánimo para los demás. Además era un hijo bueno, siempre amable y gentil con sus padres, a quienes el abrazaba y besaba. Sus padres eran muy felices,  era una familia unida, llena de paz y de la bendición de Dios.

Jesús  también se había preparado  espiritualmente. .el era un joven  lleno de amor de compasión y de fe.

Sobre todo era un joven lleno del Espíritu Santo, tenía un gran amor y devoción por el  Padre celestial. Jesús amaba la oración. El era un intercesor. Hacia largos ayunos y oraciones le gustaba pasar  días enteros en la presencia de Dios. Jesús  intercedía  siempre por  sus familiares, por las diferentes necesidades de sus amigos y parientes, oraba por  Israel para qué Dios bendijera su  amada nación y que miles se vuelvan a Dios.

 Cuando  el oraba su rostro se iluminaba  al dirigir alabanzas y acciones de gracias al Padre celestial…Jesús pasaba días enteros en ayuno y oración y allí recibía  visiones, revelaciones de Dios su querido Padre del cielo.

Jesús era un joven   apasionado por  buscar a  Dios. Por conocerle más y mejor.  Algo que caracterizaba a Jesús era su  profundo amor por   el Padre del cielo, a quien el  llamaba con mucho cariño  Abba Padre…eso no era común en los  creyentes de su época, pero Jesús, desde niño, parecía tener una relación muy estrecha y  especial con el Padre celestial.

El  corazón  de Jesús ardía de deseos de hacer que todos conozcan a Padre celestial,  que lo admiren, lo amen y lo adoren con sinceridad…pero Jesús  estaba esperando el tiempo de Dios para iniciar su ministerio,  pues  no quería adelantarse. Aunque su corazón  sentía  el fuego  de salir y predicar las buenas noticias de reino de Dios y todas las cosas maravillosas que el Padre le había revelado…el esperaba con mucha paciencia y  en oración el tiempo exacto que Dios le iba a mostrar. Jesús tenía un gran dominio propio y una madurez muy grande. El sabía controlar perfectamente   sus emociones. Y no se iba a dejar llevar por ellas. El dominio propio que tenía era muy grande.

EL TIEMPO DE LA PARTIDA DE JESUS 

El día  de la partida llegó  y Jesús  empezó   a preparar   sus cosas, en un pequeño bolso de cuero, ahí puso ropa, una manta, unas sandalias y algo de comida  para el camino. También un odre lleno de agua fresca del manantial.  Jesús  sentía que tenía que ir a ver a  Juan su primo que estaba predicando lleno del fuego y de  la unción del Dios, abrazó fuertemente a sus  padres, ellos lo abrazaron y oraron y le dieron su bendición y con lágrimas, después de recitar  el  SALMO 121   lo dejaron ir. Jesús salió hacia el camino  que lleva a Jerusalén, había una determinación  en su mirada, el tiempo perfecto  había llegado, su ministerio iba a comenzar.

 Todo hijo de Dios debe tener EL sincero deseo  de agradar al Padre celestial, de vivir solo para  servirlo a El, y que  todos conozcan  a Jesús y al  Padre celestial, que lo admiren lo amen y lo adoren de todo corazón. Todo hijo de Dios  debe realizar el mayor esfuerzo  por  dar a conocer las grandes virtudes y bondades de Dios. Los atributos admirables de nuestro  Padre Dios.  Que todo sepan que Dios es un padre lleno de amor de bondad y de compasión, que es un padre bueno  y generoso  y que desea ayudarnos sanarnos y  guiarnos y bendeciros. Que todos sepan que Dios es tan bueno y bondadoso que dio  a su Hijo amado para que nos salvara dando su vida y su sangre en la cruz del calvario. 

BAUTISMO DE JESUS EN EL RIO JORDAN

El santo Evangelio  nos  dice que Jesús acudió  al rio Jordán, en donde Juan, que estaba pobremente vestido,  estaba predicando y bautizando  a multitudes que venían  para reconciliarse  con Dios.  La  escena deber haber sido  muy  interesante, acercarse a las verdes y suaves márgenes del  rio Jordán  y  ver a los ricos dirigentes  fariseos, saduceos y  judíos  vestidos con lujosas y coloridas ropas   oír  atentamente al  joven  profeta  Juan  que estaba vestido de cuero de camello y un grueso  cinto de cuero que le ceñía la cintura, y   calzando  unas  toscas sandalias .

Jesús, con humildad  se puso en la fila de pecadores, y  aunque él era muy amigo de Juan y era su primo no buscó privilegios. Cuando Juan lo vio se sorprendió grandemente. Juan sabía quién era Jesús y lo había oído enseñar y predicar en Nazaret.  Juan sabía  muy bien que Jesús era el ungido de Dios, por  eso  quedó muy sorprendido al ver a Jesús en la fila de pecadores, que venían arrepentidos de sus  pecados, y por eso   al principio no quiso  bautizarlo. Juan sabía  que Jesús era  puro , íntegro y  santo y que  no necesitaba arrepentirse y humillarse junto con  los  demás  pecadores. Pero Jesús le dijo...deja ahora conviene que cumplamos toda justicia.(Tenemos que hacer la voluntad de Dios), así que Juan lo bautizó, luego que salió  del  agua  vio una manifestación maravillosa de Dios, el Padre celestial  habló desde los cielos  y dijo…Este es mi hijo amado en quien  me complazco. De pronto el Espíritu Santo de Dios  vino  sobre Jesús de manera visible como una  hermosa paloma blanca y resplandeciente llena de la luz de Dios. Juan  entonces les dijo a sus  seguidores …”este es el Cordero  de Dios que quita los pecados del mundo”, este es quien decía yo después de mi viene uno más grande y poderoso que yo a quien yo no soy digno  de desatar encorvado las sandalias de sus pies. Algunos discípulos de Juan motivados por estas palabras  buscaron a Jesús y  le siguieron, más adelante se convirtieron en sus discípulos.

Vemos como Jesús siendo el Mesías,  se puso en la fila con los pecadores,  Jesús  no era orgulloso ni altivo,  no reclama privilegios especiales  Jesús  enseñó y dijo… Aprendan de mi que soy manso y humilde de corazón y  hallareis descanso y paz para vuestras almas…Esto es algo que todos debemos aprender,  la humildad. Los seres humanos  tenemos una gran debilidad con el orgullo, la soberbia, a veces  alguien recibe una  pequeña autoridad y empieza   a   ponerse altivo y soberbio y a  maltratar  a los demás, esto no debe  ser asi. El  Poder no debe subírse a la cabeza, solo es una oportunidad de servir  a los que nos rodean. 

Siga leyendo los  proximos capitulos  de este libr oque es un   relato  novelado sobre la vida de Jesus  de Nazareth el Maestro de Galilea-- atte Misionero Willy Hamel autor. mision del buen pastor  Santa Cruz Bolivia (Este es un resumen del libro) 

 

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